Deja atrás las compras compulsivas e identifica lo que te impulsa a comprar, reflexiona sobre tus decisiones financieras y entiende mejor tus emociones para cultivar una mentalidad que priorice el bienestar de tu economía a corto, mediano y largo plazo.
"Si recibes una platica extra, ¿qué haces con ella? ¿La gastas de inmediato o la ahorras para algo más importante?" Estas dudas son el punto de partida de nuestro podcast”, donde nos hacemos una pregunta fundamental: ¿estamos controlando nuestras compras o ellas nos controlan a nosotros?
Hoy más que nunca las compras compulsivas están a la orden del día. Gracias a la revolución digital y las compras online, vivimos en una sociedad que nos empuja a consumir, buscando esa gratificación instantánea que nos da felicidad, aunque sea momentánea.
Ahora, con la llegada de bonificaciones como la prima de mitad de año o la de fin de año, junto con las ganas de salir a vacaciones, es común que nos enfrentemos a la tentación de gastar sin un presupuesto claro y sin conocimiento de nuestras propias finanzas. Esto, inevitablemente, puede llevarnos a gastar más de lo que realmente podemos permitirnos.
Pero, ¿cómo evitar las compras compulsivas y empezar a hacer compras inteligentes? La clave está en aprender a equilibrar el disfrute con la planificación.
¿Qué son las compras compulsivas?
Antes de adentrarnos en cómo tomar mejores decisiones financieras, es crucial entender qué son las compras compulsivas.
Se trata de un comportamiento de consumo donde una persona adquiere productos o servicios sin una verdadera necesidad, impulsada por emociones como el estrés, la ansiedad o la búsqueda de gratificación inmediata.
¿Qué hay detrás de este comportamiento? ¿Por qué hacemos compras compulsivas?
Según Sara Guerrero, psicóloga invitada en el episodio 61 de nuestro ”, las compras compulsivas pueden darse por diferentes motivos:
Satisfacción o gratificación inmediata
Cuando compramos algo que realmente queremos, nuestro cerebro libera una hormona llamada dopamina, asociada con el placer y la recompensa.
Esta "oleada de felicidad" nos da una satisfacción inmediata y hace que nos sintamos emocionados y contentos por un momento. “Sin embargo, este placer suele ser temporal. Una vez que esa buena sensación se desvanece, estamos de nuevo insatisfechos, con ansiedad de compras compulsivas. Lo que nos lleva a estar buscando constantemente esa misma satisfacción”, nos comentaba Sara Guerrero.
Este tipo de comportamiento puede desencadenar un círculo vicioso que, a largo plazo, afecta la estabilidad financiera y emocional.
Este proceso, conocido como gratificación instantánea, nos lleva a buscar placeres rápidos en lugar de pensar en las consecuencias a largo plazo. Así, en vez de ahorrar o invertir en cosas que realmente importan, terminamos gastando en cosas que quizás no necesitemos o que no nos harán felices por mucho tiempo.
Presión social y baja autoestima
Según un estudio de la European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education en 2024, existe una conexión entre la autoestima y la obsesión por comprar. Este análisis mostraba que las personas con menor autoestima participan con más frecuencia en compras compulsivas para afrontar sentimientos negativos o por presión social.
Las compras compulsivas de ropa, por ejemplo, reflejan cómo el consumismo puede estar relacionado con las emociones, ya que muchas veces se busca subir el ánimo y la autoestima a través de la ropa.
Incapacidad de tolerar el malestar y la incertidumbre
El malestar emocional y la incertidumbre se evitan a toda costa. Buscamos soluciones rápidas para evadir el estrés o la ansiedad, y una de las formas más comunes de hacerlo es a través de las compras.
En momentos donde no sabemos qué va a pasar con nuestro trabajo, relaciones o incluso con situaciones globales (como una crisis económica o una pandemia), comprar cosas como, por ejemplo, papel higiénico o productos perecederos en cantidades mayores es una forma de "recuperar" ese control.
Compras de venganza
Tras la era del COVID, apareció una tendencia llamada "compras de venganza". Esta idea surge porque durante la pandemia mucha gente estuvo restringida y no pudo salir y hacer lo que quería. Pasaron meses sin darse gustos, experiencias o comprar cosas nuevas.
La hipótesis es que esto generó un impulso de compensar todo ese tiempo “perdido”. Por eso, cuando se tiene la oportunidad, se tiende a comprar en exceso. Es como si dijéramos: "Estuve tanto tiempo sin comprar nada, ¡ahora merezco esto!".
Un comportamiento así puede llevar a gastar más de lo que realmente necesitamos o podemos permitirnos
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¿Cómo saber si eres compradora compulsiva o comprador compulsivo?
Aquí tienes algunas señales que pueden ayudarte a identificar:
Adquieres cosas que no necesitas o no habías planeado.
Sientes remordimientos tras hacer una compra.
Haces compras cuando estás de mal humor, tienes estrés o depresión.
Luchas constantemente con deudas o problemas de dinero.
Sientes la necesidad de esconder tus compras de otras personas.
Te cuesta seguir un presupuesto y siempre gastas más.
Adquieres el mismo tipo de artículo sin necesidad real.
Dependes de las tarjetas de crédito.
Pones excusas como “me lo merezco” o “para eso trabajo” a pesar de que tienes deudas pendientes o son gastos que se salen de tu presupuesto.
Sientes que comprar es la solución a un vacío emocional.
Darse cuenta de estas señales es el primer paso para tomar las riendas de tus compras y mejorar tu situación financiera. Si tienes problemas con el gasto compulsivo, ahora es momento de aprender a controlar tus finanzas de una manera efectiva:
¿Cómo controlar las compras compulsivas?
Aprender cómo evitar comprar compulsivamente comienza con una reflexión sobre tus motivaciones.
Es esencial detenerte y hacerte la siguiente pregunta: ¿Por qué quieres hacer esta compra? ¿Es algo que realmente necesitas o es solo un capricho por la presión social?
Piensa en cómo te sientes cuando quieres comprar algo. A veces, las compras son una manera de lidiar con el estrés o la tristeza. Reconocer estas emociones puede ayudarte a encontrar formas más saludables de manejarlas.
Si sientes la necesidad de comprar, espera al menos 24 horas antes de decidirte. A veces, después de un día, te das cuenta de que no era tan importante.
Lleva un pequeño diario de tus compras y por qué las hiciste. Esto te ayudará a ver patrones en tu comportamiento y entender mejor por qué compras lo que compras.
Busca otras formas de sentirte bien. Si compras para sentirte mejor, prueba actividades como hacer ejercicio, leer o salir con amigos. Hay muchas formas de levantar el ánimo sin gastar dinero.
Ten una planificación financiera eficiente, que incluya un presupuesto organizado para todos los gastos.
Planificación financiera: el camino hacia compras inteligentes
Una de las claves para pasar de ser un comprador impulsivo a un consumidor inteligente es la planificación. Aquí te damos algunos consejos que Yohana Navas, experta en finanzas personales, nos compartió en el episodio 61, para organizar mejor las finanzas:
1. Identifica tus gastos fijos
¿Te ha pasado que, a fin de mes, te preguntas en qué has gastado todo tu dinero? Esto pasa cuando no tenemos un presupuesto claro.
Empieza por anotar todos tus gastos fijos: alquiler, servicios, comida, seguros... lo básico que no puede faltar cada mes. Sin esta base, es fácil que los gastos innecesarios se te vayan de las manos y afecten tu estabilidad financiera.
Una vez que identificas estos gastos, puedes ver cuánto te queda para otras cosas: ahorro, entretenimiento o gastos imprevistos.
2. Ten un plan de ahorros
Todos tenemos sueños que implican dinero: comprar una casa, un carro, abrir un negocio o simplemente tener una jubilación cómoda. Pero esos sueños no se logran de la noche a la mañana. La mejor forma de acercarte a ellos es con un plan de ahorro a largo plazo.
Piensa en esos objetivos grandes que tienes y dividelos en metas más pequeñas.
Si tu objetivo es ahorrar para el pago inicial de una casa, cada vez que te sientas tentado a hacer una compra innecesaria, pregúntate: "¿Me acerca o me aleja de mi meta?" Esa pregunta, aunque sencilla, te ayudará a priorizar y mantener el foco.
Hay varios métodos de ahorro que puedes implementar como:
Método del 50/30/20: Asignas el 50% de tus ingresos a necesidades, el 30% a deseos y el 20% al ahorro.
Método STOP: Consiste en detenerse y analizar el Significado de la compra, esperar un Tiempo antes de decidir, considerar otras Opciones más económicas y revisar si está dentro del Presupuesto disponible.
Método de sobres: Divides tu dinero en sobres para diferentes categorías de gastos (como comida, transporte, entretenimiento) y te limitas a lo que hay en cada sobre.
Método del ahorro del 1%: Cada mes ahorras el 1% adicional de tus ingresos. El primer mes será el 1%, el segundo el 2%, y así sucesivamente.
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3. Guarda para una emergencia
La vida tiene una habilidad increíble para sorprendernos cuando menos lo esperamos. Una llanta pinchada, una visita al médico o un electrodoméstico que decide morir de repente. Estos son gastos que, aunque no los vemos venir, sí debemos estar preparados para cubrir.
¿Cómo te preparas? Con un fondo de emergencia. Se recomienda que sea al menos el equivalente a tres meses de tus gastos fijos. Cada vez que ahorres algo para este fondo, estarás un paso más cerca de tener tranquilidad cuando la vida te mande una sorpresa.
4. Asigna un monto para ocio
A nadie le gusta vivir con restricciones todo el tiempo, y eso está bien. Se trata de disfrutar, pero con conciencia. Asigna una cantidad específica cada mes para lo que te gusta: salir a cenar, ir al cine, comprar ropa... pero asegúrate de no pasarte de ese límite.
Si decides que tu presupuesto para ocio es de 350.000 pesos al mes, respétalo. Una técnica que funciona muy bien para controlar estos gastos de ocio es usar solo efectivo. Saca el dinero que te has asignado y deja las tarjetas en casa. Así te aseguras de no gastar de más.
5. Planea financieramente tus viajes y experiencias
Después de meses de ahorro o de ser más conscientes con nuestras compras, a veces sentimos el impulso de recompensarnos con un viaje. Y aunque viajar es genial, si no lo planificamos, podemos acabar pagando el doble por ese placer a largo plazo.
Antes de comprar boletos o reservar hoteles, establece un plan de ahorro. Define cuánto puedes ahorrar cada mes específicamente para ese viaje y cuánto te costará.
Si el viaje cuesta 3 millones de pesos y puedes ahorrar 500.000 pesos al mes, sabes que en seis meses tendrás el dinero. Eso te permitirá disfrutar el viaje sin recurrir a tarjetas de crédito y evitarás el "remordimiento" cuando lleguen las facturas.
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6. Usa responsablemente tus tarjetas de crédito
Uno de los principales causantes de las compras compulsivas es el uso excesivo de las tarjetas de crédito (TDC). Si quieres aprender cómo dejar de comprar compulsivamente por TDC, presta atención a los siguientes consejos:
Compra a una cuota: Un buen hábito para tu bolsillo es evitar pagar a plazos las compras innecesarias. Si algo no es urgente, mejor págalo en una sola cuota. Si lo difieres, lo más probable es que termines pagando más por los intereses, y eso solo complica tu presupuesto.
Presupuesta antes de gastar: Antes de sacar la tarjeta de crédito, es clave que sepas cuánto puedes gastar sin pasarte. Haz un presupuesto. Suma tus ingresos, resta los gastos fijos y guarda algo para imprevistos y diversión. Así, cuando uses tu tarjeta, lo harás con más conciencia.
Evita avances de efectivo: Estos avances tienen intereses más altos y pueden descontrolar tus finanzas. Mejor usa la tarjeta para compras que ya tienes planificadas.
Establece topes diarios: Es fácil gastar de más con una tarjeta de crédito. Para evitar esto, establece un tope diario o semanal de lo que puedes usar. Esto te ayudará a mantener el control y evitar que las compras se salgan de control.
Deja atrás las compras compulsivas y empieza tu camino hacia la planificación inteligente
No se trata de dejar de disfrutar, sino de hacerlo de forma responsable. Si tomamos decisiones basadas en un plan y no en impulsos, nuestras finanzas serán sanas.
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Fuentes
Amond, R. Septiembre 25, 2024. Impulse purchases are costing consumers almost $2,000 a year — here’s how to cut back. CNBC.https://www.cnbc.com/select/how-to-avoid-impulse-buying/
Cooper C. Medium. Enero 24, 2024. The Psychology behind impuls buying. Medium. https://medium.com/@colin-cooper/the-psychology-behind-impulse-buying-how-pricing-strategies-affect-shopping-habits-4fe4c547e9c3
Episodio 60. De compras impulsivas a compras inteligentes. Podcast “Economía de a pie Bancolombia”.
Gómez I., D. R. Agosto 8, 2023. Gastar sin control: la epidemia de las compras compulsivas y qué dice esto de su salud mental. El Colombiano. https://www.elcolombiano.com/tendencias/por-que-compramos-impulsivamente-y-como-dejar-este-habito-BB22100724
Otero-López, JM; Santiago, MJ; Castro, MC Big Five Personality Traits and Compulsive Buying: The Mediating Role of Self-Esteem (Los cinco grandes rasgos de personalidad y la compra compulsiva: el papel mediador de la autoestima). Eur. J. Investig. Health Psychol. Educ. 2024 , 14 , 103-116. https://doi.org/10.3390/ejihpe14010007