Tener un negocio propio en Colombia puede parecer un reto y lo es cuándo no sabemos cómo crecer correctamente. Tomar decisiones estratégicas es fundamental para lograrlo y con la herramienta del Cubo Rubik sabrás ponerlo en práctica en tu empresa.
Los negocios, más allá de su sector, son muy importantes para el crecimiento de los municipios, además, son la principal fuente de empleo y ocupación en muchos de estos territorios. Hemos visto en las ferias y eventos que las empresas siguen creciendo: venden, llegan a nuevos clientes, se expanden y tienen la intención de seguir avanzando.
Entonces, si el potencial está… ¿por qué a veces no se logra despegar del todo? Crecer sin método puede poner en riesgo la sostenibilidad de tu negocio. Más que avanzar, se trata de tener un plan para garantizar que el desarrollo permanezca a largo plazo.
Una forma práctica de tomar decisiones: el “Rubik” de tu negocio
Desde nuestra experiencia en finanzas sostenibles, usamos tres herramientas diseñadas y validadas por líderes comerciales expertos de Bancolombia para que tomes decisiones más informadas. Hoy comenzaremos por la que hemos llamado el Cubo Rubik.
¿La idea? Mirar tu negocio desde seis caras que están conectadas entre sí. Mueves una y las demás responden.
1. ¿Cómo estás vendiendo?
No se trata de vender más sino de hacerlo mejor. Para lograrlo, ten en cuenta estas variables:
Aquí un consejo clave: no dependas de un solo tipo de cliente o canal, puede salir caro.
2. ¿Tus costos trabajan a tu favor?
Cada peso que sale cuenta. Revisa con frecuencia:
Qué costos son fijos y cuáles variables.
Dónde puedes ser más eficiente.
Qué gastos realmente aportan valor.
El objetivo es claro: encontrar el punto donde tu negocio se sostiene y empieza a generar valor.
3. ¿Cómo se mueve tu operación en el día a día?
Aquí hablamos de la caja viva del negocio:
Hay temporadas buenas, otras no tanto. Un diciembre puede llenar tu bolsillo, pero también exigirte más caja. ¿La clave? Anticiparse para no reaccionar tarde.
4. ¿Tus activos suman o te restan liquidez?
Un terreno, una máquina, un vehículo. Todo puede ser una oportunidad o convertirse en una carga. Por eso, invertir en activos que mejoren tu operación tiene sentido, pero cuando afectan la liquidez sin generar eficiencia, hay que parar y revisar a detalle.
5. ¿Qué tan comprometidos están los socios?
Aquí no solo se mide el capital sino también la confianza. Estas preguntas pueden ser un buen punto de partida:
¿Se reinvierte o se reparte?
¿Hay claridad en las decisiones?
¿Se cree en el negocio a largo plazo?
Un negocio sólido necesita socios alineados con los objetivos y el crecimiento a largo plazo. Piensa si ellos están en la misma línea que tú o si es necesario hacer ajustes.
6. ¿Cómo te financias?
La financiación no es el problema, a veces los obstáculos nacen cuando no entiendes del todo cuáles son las condiciones.
Puede venir de:
Un banco.
Un proveedor.
Un tercero.
Lo importante es que tenga sentido, es decir, que el plazo, la tasa y el monto se ajusten a lo que el negocio puede pagar. Otras recomendaciones claves son cumplir con el principio de conformidad financiera, financiar el capital de trabajo y recurrente a poco tiempo y a largo la deuda de inversión.
Más que números, decisiones conscientes
La invitación es clara: las finanzas no son solo contabilidad. Se trata de entender qué pasa en tu negocio y tomar decisiones a tiempo.
Porque cuando entendemos nuestra caja, nuestro ritmo y nuestras decisiones, empezamos a construir sostenibilidad de verdad, esa que va más allá de lo financiero: impacta a la comunidad, al territorio y al futuro de tu empresa.
Demos el siguiente paso
Esta es solo una parte del camino. En el próximo artículo vamos a aterrizar otra herramienta clave: la Cuenta de Servilleta, una forma simple de entender la caja y anticipar decisiones. El reto de crecer es hacerlo con método, con consciencia y con impacto.
Y tú, ¿cómo estás tomando las decisiones financieras de tu negocio?