¿Te imaginaste alguna vez que esa plata acumulada durante años podría abrirte la puerta de tu propia casa? Muchos lo hemos soñado. Y la buena noticia es que con tus cesantías ese sueño puede volverse realidad.
Cesantías y vivienda: transforma años de trabajo en las llaves de tu casa
Las cesantías son una prestación social que tu empleador debe consignarte cada año si tienes contrato laboral. Este ahorro no solo te protege si pierdes el empleo. También puedes usarlo para educación o para comprar, construir o remodelar vivienda.
¿Cómo funcionan? Las cesantías se liquidan anualmente. Contemplan lo trabajado entre el 1 de enero y el 31 de diciembre. Tu empleador las consigna antes del 14 de febrero del año siguiente en el fondo que elegiste: Fondo Nacional del Ahorro o fondos privados. Las cesantías se pueden usar para educación o vivienda.
Existe una creencia popular: hay que gastarlas rápido cuando aprieta el bolsillo. Pero eso nos hace perder de vista su verdadero poder. Las cesantías son un ahorro que puede acercarte a un objetivo que casi todos compartimos: tener vivienda propia, según el decreto 1072 de 2015.
“Uno de los mitos más comunes es pensar que las cesantías representan muy poquita plata o eso no me va a ayudar en nada, pero la realidad es otra: si las dejamos crecer, si no las retiramos por impulso, pueden convertirse en una parte esencial de la cuota inicial de nuestro hogar”.
(Luis Felipe Loaiza Agudelo, gestor comercial de Tu360Inmobiliario)¿En qué puedes usar tus cesantías para vivienda? Compra, construcción y remodelación
En Colombia tienes la posibilidad real y legal de usar tus cesantías como motor de ahorro para vivienda. Los usos permitidos son claros: comprar vivienda o lote, construir en lote propio, hacer mejoras o remodelaciones, liberar gravámenes hipotecarios o pagar impuestos que afecten tu vivienda.
Requisitos y documentos clave para retirar cesantías para vivienda
Estos requisitos se basan en la regulación colombiana. Pueden variar según el fondo y el tipo de solicitud. En general, esto te pedirán:
1. Para comprar vivienda o lote
2. Para remodelar, mantener o mejorar tu vivienda
Cotización, presupuesto o contrato de obra.
Facturas proforma (algunos fondos las piden).
Descripción del proyecto (qué vas a mejorar).
Carta del empleador (solo si aún trabajas allí).
3. Para construir en lote propio
Certificado de libertad del lote.
Licencia de construcción o documentos que respalden la obra.
Presupuesto o contrato de obra.
4. Para pagar tu crédito hipotecario
Un dato clave: cada fondo puede pedir documentos adicionales. Y como la norma habla de cesantías parciales, puedes destinar solo una parte al proyecto de vivienda y guardar saldo para el futuro.
Modelo de carta de autorización del empleador: ¿Qué debe incluir?
Cada fondo puede pedir información diferente. Esta carta solo aplica si aún tienes relación laboral. Lo esencial que debe incluir:
Membrete de la empresa.
Tu nombre, cédula y cargo.
Valor que autorizan retirar.
Destino de la plata: compra, remodelación, construcción o pago de crédito.
Firma del representante autorizado.

Planear es la clave para comprar casa
Comprar vivienda no nace de un impulso. Nace de una buena planeación. Y ahí las cesantías juegan un papel crucial. Loaiza lo resume así: la clave está en "saber con cuánta plata cuenta una persona para la cuota inicial" y entender que hoy existen opciones de financiación muy amplias.
Consulta el monto que tienes en tu fondo. Con esa cifra en mente, puedes ver opciones de vivienda según tu presupuesto y definir un rango realista antes de buscar financiación. Aprovecha que hay inmuebles usados en venta por menos de 150 millones de pesos.
Con nosotros en Bancolombia puedes financiar hasta el 80 % en créditos de vivienda de interés social (VIS). En el leasing habitacional, hasta el 90 %, según tu perfil como cliente. El mayor reto no siempre está en el crédito. Está en construir ese primer impulso: la cuota inicial. Y aquí es donde las cesantías sorprenden.
Loaiza cuenta casos donde las personas creen necesitar $50 millones para empezar. Pero al revisar sus cesantías descubren que ya tienen $25 millones acumulados. La diferencia está en saber qué tienes, proyectar cuánto podrás acumular y usar ese ahorro como palanca real de tu sueño.
Otro paso inteligente: simula la cuota de tu crédito de vivienda. Mira cómo cambia según el plazo, valor del inmueble y tipo de financiación. Así aterrizas tu meta y evitas sobreendeudarte.
La planeación también baja la incertidumbre. Antes de "enamorarte" de un inmueble, haz el estudio de crédito de vivienda en línea. Así conoces tu capacidad real de financiación.
Te recomendamos leer: Cómo solicitar crédito hipotecario y obtener tu carta de aprobación en Bancolombia
Cesantías y crédito hipotecario: un matrimonio estratégico
A algunos les genera temor la deuda. Pero la realidad es otra: el crédito hipotecario, bien usado, es una de las herramientas más potentes para construir patrimonio. Usar las cesantías como parte de la cuota inicial puede marcar la diferencia.
“Siempre deberían ir de la mano: retiro de cesantías y crédito hipotecario. Son complementarias, no excluyentes. Y tienen un efecto multiplicador: con una inversión relativamente pequeña, compuesta por años de cesantías, una familia obtiene la rentabilidad o el beneficio de un inmueble completo”.
(Luis Felipe Loaiza Agudelo, gestor comercial de Tu360Inmobiliario)¿Quieres pasar de la teoría a la acción? Puedes saber en minutos si te aprobamos un crédito de vivienda y con qué monto. Así tus cesantías entran como parte de la cuota inicial desde el comienzo.
¿Por qué invertir las cesantías en patrimonio y no dejarlas quietas? 4 ventajas
Usar las cesantías en vivienda es una decisión inteligente. Estas son las razones:
Conviertes un ahorro "pasivo" en patrimonio tangible: tu propia casa. No estamos hablando de gastar. Estamos hablando de invertir en patrimonio.
Tienes flexibilidad. Al ser cesantías parciales, usas solo lo que necesitas y conservas saldo para imprevistos.
Puedes cubrir parte de la cuota inicial para un crédito hipotecario. O financiar reparaciones, remodelaciones o mejoras de tu vivienda actual.
Evitas recurrir a créditos con intereses altos cuando solo quieres hacer arreglos en tu casa.
Entender y usar bien tus cesantías no es solo un trámite. Es una decisión que puede cambiar el rumbo de tu tranquilidad financiera y acercarte a esos proyectos que parecían lejanos.
Ahora lo sabes: tus cesantías pueden ser el empujón que necesitas para dar el salto a la vivienda propia. No las dejes dormir. Ponlas a trabajar por tu futuro. ¿Cuál será tu primer paso para convertir ese ahorro en las llaves de tu casa?
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