El FOBO (Fear Of Becoming Obsolete) es el miedo que sienten las personas de quedarse obsoletas en términos laborales debido a los rápidos avances tecnológicos. Conoce cómo enfrentar este fenómeno. Crea un plan de formación para tu equipo. Lee más.
Cursos virtuales: un remedio frente a la obsolescencia profesional
La curiosidad intelectual motivó a la neuropsicóloga Sandra Bará a iniciar un ciclo de formación a través de cursos en línea masivos y abiertos (MOOC) en 2013, pocos años después de la aparición de esta alternativa. Se inscribió al curso “Breve historia de la humanidad”, dictado por Yuval Noah Harari en Coursera.
Ese interés se transformó luego en unas ganas inmensas de aprovechar espacios similares para impulsar su crecimiento profesional y reforzar sus habilidades tecnológicas. Así llegó a Wumbox, Udemy, Platzi, Domestika, entre otras, donde ha realizado cursos en diferentes ámbitos del conocimiento para adquirir destrezas sobre cómo crear marca personal, manejar Instagram y diseñar una página web.
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Vi que esas capacitaciones eran necesarias para mantenerse vigente en el mundo moderno, donde reinan la tecnología y el marketing digital. No quería quedarme atrasada, porque como profesional en neuropsicología, tengo mucho para dar. Una forma de llegarles a las personas y divulgar la neurociencia es internet; así lo puedo hacer masivamente, afirma.
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Sandra reconoce que no llegó a sentir FOBO (Fear Of Becoming Obsolete) o “miedo a quedarse obsoleta” porque llevaba décadas construyendo una reputación. Pero sí estaba convencida de la importancia de seguirles el paso a los profesionales jóvenes que la rodeaban, que eran expertos en tecnología.
“La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro de aprender o adaptarse a cambios. El cerebro no se estimula haciendo lo mismo siempre, sino exigiéndose con nuevos desafíos. Si todos los días me dedico a hacer crucigramas, me vuelvo buena solo en eso. Pero si aprendo cosas nuevas, mi cerebro se ve obligado a utilizar y formar nuevas redes neuronales. Esto es importante para que se mantenga saludable con el paso de los años”, explica.
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¿Tus trabajadores tienen miedo a quedarse obsoletos? Descúbrelo
Posiblemente, en tu negocio hay personas estresadas porque se enteraron de que salió ChatGPT 5 y ni siquiera han aprendido a manejar la versión 3. O trabajadores que creen que su permanencia en la compañía peligra debido a jóvenes recién graduados que manejan mucho mejor las plataformas digitales. Ese miedo a quedarse obsoletos ronda por los pasillos de tu empresa, ¿qué hay detrás de él?
El FOBO es un fenómeno actual y se refiere al temor que sienten las personas, especialmente las que se criaron en el mundo análogo, de ser reemplazadas por otras con conocimientos tecnológicos más profundos o por las mismas máquinas. También hace referencia a ser relegadas en un entorno en el que, hasta las transacciones simples, como pedir un turno en una clínica, se realizan usando tecnología.
“En un entorno laboral, el FOBO es evidente, válido y comprensible en el caso de una persona que no sabe si se podrá mantener en su cargo o crecer profesionalmente. A los independientes les ocurre lo mismo: ver colegas que están posicionando sus marcas a nivel digital se percibe como un riesgo porque puedes quedarte relegado"
afirma Sandra Bará. Pero el FOBO no debe paralizarte. En tu negocio puedes fomentar la generación de nuevas habilidades en tus empleados, sin que eso se convierta en un factor de estrés o en una preocupación que afecte la productividad.
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Gestiona el “miedo a quedarse obsoletos”: apoya el aprendizaje en tus colaboradores
Una de las formas de combatir el “miedo a quedarse obsoletos” en tus empleados es crear una ruta que les permita identificar sus necesidades reales o pertinentes de formación, encaminarse en ese sentido y evitar distracciones.
Para gestionar el FOBO, la neuropsicóloga Sandra Bará recomienda:
1. Conoce a tus colaboradores
Su miedo puede deberse a varias causas, por ejemplo:
Creer que su estabilidad está en riesgo si no avanzan al ritmo de los adelantos tecnológicos.
Sentir que su cerebro puede deteriorarse si no lo estimulan con conocimientos nuevos o que no son capaces de asimilar toda esa ola de información que reciben.
2. Considera las variables esenciales
Para lograr un cambio evidente y con el fin de superar esas creencias limitantes, ten presente cómo puedes:
3. Ayuda a los colaboradores con su aprendizaje
Una manera de aprovechar esos conocimientos es unirlos a un objetivo concreto:
Propósito correcto: ser más eficiente, prestar un mejor servicio.
Propósito incorrecto: mantenerme al día para no perder el trabajo.
4. Construye procesos de formación adecuados
En el proceso de superar el FOBO o miedo a quedarse obsoletos en tu empresa, ten en cuenta la brecha entre jóvenes y adultos. Para los menores es sencillo adaptarse a los cambios tecnológicos. Su aporte, más que hacerles el trabajo a los de mayor edad al manejar cualquier herramienta, debe ser enseñarles cómo se hace.
En psicología eso se llama “zona de desarrollo próximo”. Se refiere a que una persona puede alcanzar un mayor potencial si tiene ayuda. Tu meta es lograr que el cierre de brechas tecnológicas sea un proceso colaborativo.

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¿Quién debe gestionar el miedo a quedarse obsoletos? Apóyate en expertos
Al gestionar el FOBO en tu empresa, puedes acompañarte del departamento de recursos humanos. Sin embargo, como hablamos de habilidades digitales o claves para el negocio, es fundamental que cuentes con apoyo de las áreas técnicas. Ellas son las que conocen el detalle de lo que pasa a diario en la fábrica o la oficina. Sandra Bará habla por experiencia propia:
“En 2013, una empresa me llamó porque detectó que sus empleados tenían fallos de atención. A uno de ellos se le mandó destruir 270 kilos de una materia prima y, por error, destruyó 2.700 kilos. Eso detuvo la producción y tuvo otras consecuencias mayores. Me puse casco y uniforme, me metí a la planta y vi qué se le exigía a cada persona a nivel de procesos cognitivos. Era atención, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento. Así se decidió cuáles aspectos de formación se debían priorizar”.
Con el FOBO ocurre igual. Hay que explorar lo que genera temores en los empleados y puede estar limitando su productividad, en vez de permitir que el miedo se siga desarrollando sin gestionarlo. Ayuda a tus colaboradores a identificar sus necesidades de formación y crea rutas colaborativas para lograr los resultados del negocio. ¿Estás listo para enfrentar este reto?