¿Tu casa está en leasing habitacional no familiar y quieres venderla? Sí se puede. Te contamos cómo funciona la cesión y la opción de compra para que decidas cómo dar este paso.
¿Tu vivienda está en leasing habitacional no familiar y quieres venderla? Sí se puede. Pero el camino no es el de una compraventa tradicional. Tienes estas opciones: cesión de leasing y opción de compra. Te contamos cómo funcionan y qué debes saber sobre la promesa de compraventa antes de dar el paso.
El leasing habitacional no familiar es una de las formas más usadas para comprar vivienda en Colombia. Le gusta a quien busca financiación flexible o una cuota inicial más baja. Pero llega el momento de vender y surgen las dudas. ¿Se puede negociar libremente? ¿Qué tanto interviene el banco? ¿Cómo funciona la venta de inmueble con leasing cuando la propiedad aún no está a tu nombre?
Vamos por partes.
¿Qué es la opción de compra en leasing habitacional?
El leasing habitacional no familiar funciona como un arrendamiento que pagas en cuotas mensuales, con la posibilidad de adquirir la vivienda al final del contrato. Esa posibilidad se llama opción de compra. Según la Superfinanciera de Colombia, mientras ejerces la opción de compra, la entidad financiera sigue siendo la dueña del inmueble. Tú eres el locatario, no el propietario. Y de ahí depende todo lo demás: cómo puedes vender, qué opciones tienes y qué papel juega el banco en la transacción.
¿Se puede hacer una venta de inmueble con leasing habitacional no familiar?
Sí. Pero no como con una vivienda de contado o financiada de forma tradicional. Como no eres el dueño legal, no puedes transferir la propiedad directamente. Tienes que acogerte a las condiciones del contrato. Y la última palabra la tiene la entidad financiera.
¿Cuáles son las opciones para vender una vivienda con leasing habitacional no familiar?
Dos caminos existen para lograrlo: la cesión de leasing o el ejercicio anticipado de la opción de compra.
Cesión de leasing a un tercero: la primera alternativa
La cesión de derechos de leasing consiste en traspasar tu posición contractual a un tercero, previa aprobación del banco. Así, el banco sigue siendo el propietario y el nuevo comprador asume el rol de locatario, si cumple los requisitos.
"La cesión implica un nuevo proceso de evaluación para el comprador. La entidad financiera hace un estudio de crédito y, si lo aprueba, estructura un nuevo contrato con condiciones distintas, como la tasa y el plazo, o traslada las condiciones originales, según el caso", explica Érica Arenas, agente inmobiliaria de Tu360Inmobiliario.
La opción de compra a favor de un tercero: la segunda alternativa
También puedes adelantar el pago del contrato y pedirle a la entidad financiera que ejerza la opción de compra directamente a nombre del nuevo comprador. Así, la propiedad se transfiere sin necesidad de una doble escrituración. Esto representa menos gastos notariales y un proceso de venta más ágil.
En ambos casos, tú y el nuevo comprador pueden negociar libremente el valor de las cuotas pagadas y la valorización del inmueble. Esa parte es independiente del contrato de leasing.
¿Qué es la promesa de compraventa de inmueble con leasing habitacional no familiar?
Antes de formalizar cualquiera de las dos rutas, es común firmar una promesa de compraventa con leasing habitacional no familiar. Este documento deja por escrito el acuerdo entre las partes: el precio, los plazos y las condiciones bajo las que se hará la cesión o el ejercicio de la opción de compra. Es un paso que ordena la negociación y protege a ambas partes mientras el banco da su aprobación final.
El modelo de promesa de compraventa de inmueble con leasing habitacional no familiar puede variar según la entidad financiera y el tipo de operación. Por eso, antes de firmar, revisa siempre las condiciones específicas de tu contrato y consulta con tu banco cómo aplican en tu caso.
¿Qué costos y condiciones debes tener en cuenta?
Cada camino trae sus propias cuentas.
En la cesión del leasing habitacional no familiar, el nuevo comprador entra con condiciones actualizadas. Eso puede significar cambios en la tasa, el plazo y el valor de las cuotas.
En la opción de compra, necesitas contar con los recursos para adquirir el inmueble. Además, entran los costos de escrituración.
En los dos casos, ya sea cesión o cambio de titular se debe cumplir los requisitos que defina la entidad financiera. Por eso, antes de decidir vender un inmueble con leasing habitacional no familiar, es fundamental revisar las condiciones del contrato y coordinar con el banco las posibles operaciones
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Preguntas frecuentes
¿Quién es el dueño de una vivienda en leasing habitacional no familiar?
La entidad financiera es la propietaria del inmueble hasta que ejerces la opción de compra.
¿Se puede hacer una cesión de leasing habitacional no familiar sin comprar la vivienda?
Sí. A través de la cesión del contrato a un tercero, previa aprobación del banco.
¿Qué es la opción de compra en leasing habitacional no familiar?
Es el derecho que tienes, como locatario, de adquirir la vivienda al final del contrato. Mientras no la ejerzas, la propiedad sigue siendo del banco.
¿Para qué sirve el contrato de promesa de compraventa con leasing habitacional no familiar?
Deja por escrito los términos del acuerdo antes de formalizar la cesión o la opción de compra: precio, plazos y condiciones.
¿Qué pasa si el banco no aprueba la cesión?
No se puede transferir el contrato. Tendrás que evaluar otras opciones, como ejercer la compra directamente.
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