La IA no reemplaza al humano, pero sí podría sustituirlo en ciertas fases para lograr mayores eficiencias. Encuentra las claves para que la colaboración entre tecnología y personas sea un éxito; puede ser lo que tu negocio necesita para avanzar.
Humanos e inteligencia artificial (IA): ¿por qué es mejor colaborar?
El debate sobre el papel de los seres humanos frente a los avances de la inteligencia artificial está más presente que nunca. Anthropic, la empresa estadounidense creadora del revolucionario modelo de lenguaje Claude, mapeó las áreas de mayor impacto desde el punto de vista laboral. En la lista están:
Sin embargo, un informe de la consultora global Mercer indica que el simple hecho de implementar la IA no garantiza que se logren mejores resultados en los negocios. Incluso, asegura que la tecnología solo agrega valor cuando el trabajo humano se rediseña en torno a ella, no si se usa en modelos y procesos obsoletos.
El rediseño del trabajo se debería enfocar en deconstruir los flujos o procesos, entender dónde la IA puede ser una sustituta y reconstruir nuevas formas de trabajar para lograr un mayor impacto. Este proceso pone de relieve las habilidades que están en declive y en auge, combinando de forma óptima la destreza técnica de la IA con la creatividad, la empatía y el pensamiento crítico de la fuerza laboral
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¿Cómo entender el rol de la IA en una empresa en el contexto actual? 4 claves
De acuerdo con Felipe Jaramillo, CEO de Aplyca, empresa que acompaña a los negocios en su transformación digital, es necesario que tengas en cuenta ciertos temas claves al rediseñar el flujo o proceso de trabajo a partir de la colaboración entre humanos e inteligencia artificial. Estos son:
La IA es una tecnología que se desarrolla desde hace años. La IA generativa, que está en auge, tiene más capacidades, pero persisten sus características básicas y limitaciones. Por eso, existen mensajes catastróficos y a la vez aspiracionales de lo que puede ser el futuro implementando esta colaboración.
Es natural reaccionar con miedo a ese panorama y que te impida actuar mientras esperas a ver qué pasa, pero esto puede ser perjudicial para tu empresa. Como líder, debes entender las capacidades y posibilidades de la IA para dirigir desde tu ejemplo.
La IA no funciona de manera autónoma, todavía requiere de las habilidades de los seres humanos para arrojar los resultados esperados. Los empresarios que conocen a fondo sus procesos, entienden su negocio y están alineados con lo que necesitan sus clientes, son quienes mejor utilizan la IA.
Hoy las personas sobredimensionan o sobrevaloran sus habilidades con respecto a la IA. Antes de intervenir un proceso con esta tecnología, es recomendable crear escalafones de destrezas tecnológicas que se requieren para cada rol de tu negocio. Así podrás saber lo que se necesita para pasar a otro nivel y construir una cultura de colaboración o aprendizaje colectivo. Esa es una ventaja invisible que tu empresa tiene frente a otras.
Rediseño de flujos de trabajo: empieza de lo interno a lo externo
Cuando llegue el momento de actuar para optimizar un proceso productivo o administrativo con la colaboración entre humanos e IA como base, hay que hacerse algunas preguntas clave:
¿Cuál es tu dolor actual?: define si necesitas más personal, reducir costos o mejorar tus márgenes de rentabilidad.
¿En qué nivel de implementación tecnológica está la empresa? ¿Has avanzado de manera significativa, estás en un proceso intermedio de apropiación o todavía no empiezas?
¿Cuál es tu nivel de apertura a nuevos aprendizajes? ¿Crees que tu negocio no requiere de este tipo de tecnologías para operar, el entorno te está demostrando la importancia de la IA o ya estás convencido de que no hay otra alternativa para evolucionar y sostener tu empresa?
Aclarados esos puntos, Felipe Jaramillo aconseja hacer una prueba con un proceso interno que tenga una frecuencia de ejecución alta y un impacto relevante para el negocio. Debe ser una operación que conozcas de manera detallada y sobre el que hayas calculado tanto el costo de realización como el riesgo que representaría una variación inesperada con la automatización.
Si frente al detalle del proceso, te consideras de nivel pro, incluso para dictar una clase sobre el mismo; este es el más conveniente para comenzar. De esa forma tendrás todo el conocimiento que se requiere para evaluar la implementación.
Ten siempre a una persona supervisando y aprobando las primeras etapas de la prueba. Esto se conoce como “human in the loop”. Puedes supervisar los avances a partir de indicadores establecidos, por ejemplo, las eficiencias en tiempo o costos esperados. Recuerda que no es conveniente soltar las llaves de tu negocio, tu marca y tu reputación a una herramienta tecnológica.
Prepárate para escenarios tanto de éxito como de adversidad. Si fallas en el intento de automatizar una etapa de un proceso porque genera demoras o entrega resultados incongruentes, no descartes de plano la IA.
Enfócate en el aprendizaje que te brindó. Analiza y documenta los hallazgos que arrojó la prueba. Asegúrate de entender las eficiencias que generó la implementación tecnológica o si, por el contrario, no superó los resultados logrados por los humanos.
En esta fase del proceso también se recomienda contar con un trabajador encargado. En especial, si tienes en cuenta que la IA es emergente y en cualquier momento puede modificar su comportamiento.
Con este protocolo podrás tener las lecciones aprendidas durante la prueba de adopción de la IA, que puedes consultar cuando implementes la tecnología en otros procesos:
Si el resultado de la prueba es positivo, el paso siguiente es incorporar la IA de forma temporal o definitiva al proceso, haciendo un monitoreo de los beneficios que genera en productividad.
En caso de que el resultado sea negativo, evalúa los hallazgos, pero no solo desde la perspectiva del retorno de la inversión. Verifica si hubo un error de la máquina, del humano o si la fase del proceso que elegiste era demasiado compleja como para encargarla a una IA.
Itera las veces que sea necesario hasta que encuentres ese punto de equilibrio en el que humanos y máquinas realmente colaboran para mejorar los resultados del negocio.
Esta metodología es útil para todas las empresas, en especial medianas y pequeñas, porque las ayuda a enfocarse, optimizar costos y apostarle a una verdadera eficiencia o retorno sobre la inversión.
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La innovación es tu tarea: aplícala a tus procesos y estrategia de negocio

Ten en cuenta que la IA por sí sola no aumenta la productividad de tu negocio ni la velocidad con que reacciona a las oportunidades del mercado.
“La automatización no es responsable del 100 % de la innovación en una compañía. Si tu sector está cambiando, necesitas innovar en tu modelo de negocio, no solo automatizar. La transformación y la innovación se dan cuando abordas las necesidades de tus clientes y las resuelves con un producto o servicio que todavía no ofreces hoy. Por eso, también debes enfocarte en potenciar equipos y, si es el caso, transformar estructuralmente tu organización”.
Felipe Jaramillo, CEO de AplycaAhora tienes una hoja de ruta para implementar la IA en tus procesos de una forma práctica. Haz el intento, no hay nada que perder y sí mucho por ganar. ¿Te animas a incorporar a la IA en tus flujos de trabajo?