Acompañar también es saber pedir ayuda. Te compartimos líneas de atención gratuitas para niños y adolescentes en Colombia ante ciberbullying, crisis emocionales o violencia digital.
¿Hablar de sexualidad con tu hijo o hija? Sí. A veces no sabemos por dónde empezar, si esta conversación se está dando demasiado pronto o de qué temas hablar. Por eso, creamos esta guía que, aunque no está escrita en piedra, sí te puede servir como mapa para acompañar conversaciones importantes según cada etapa en la que esté viviendo tu hijo.
10–12 años (preadolescencia): límites y confianza
En la preadolescencia, lo más importante es compartir con tus hijos información clara sobre el cuerpo y los cambios que vienen con la pubertad. El objetivo es sembrar confianza y naturalidad. Aquí puedes hablar de:
Cambios físicos en hombres y mujeres: menstruación (menarquia), espermarquia, crecimiento, vello púbico, sudor y acné.
Anatomía básica y nombres correctos de los genitales (evita usar apodos como "pajarito" o "la cosita". Esto puede dar a entender a los niños que llamar a sus partes por el nombre que es, puede ser vergonzoso o está prohibido).
Privacidad y límites corporales: cuándo está bien tocar y cuándo no.
Consentimiento simple: nadie debe tocar su cuerpo si no quiere; decir “no” está bien.
Emociones y atracciones: explicar que es normal sentir curiosidad, atracción o confusión.
Higiene y autocuidado (hábitos de limpieza sobre la menstruación y el baño).
Riesgos en línea: hablar sobre la privacidad digital es clave.
Cómo y cuándo pedir ayuda: acudir a padres, cuidadores, médicos o tutores.
13–14 años (inicio de la adolescencia): relaciones, autoestima y prevención
En el inicio de la adolescencia, la conversación puede ampliarse hacia las relaciones, el amor propio y la prevención. Aquí la clave es acompañar, no juzgar. Habla sobre:
Pubertad y sus cambios.
Autoestima, imagen corporal y presión social.
Orientación sexual e identidad de género, promoviendo respeto por la diversidad y un espacio seguro para explorar.
Comunicación en relaciones: límites, respeto y cómo identificar relaciones saludables o tóxicas.
Prevención de embarazos e infecciones de transmisión sexual (ITS), con información general sobre métodos como el condón y la importancia de pruebas si hay riesgo.
Pornografía: explicar sus efectos, su diferencia con la realidad y por qué no esto no sirve como guía.
Riesgos legales y personales de tener relaciones sexuales a esta edad.
Seguridad en Internet: sexting, grooming, denuncia y bloqueo, especialmente en videojuegos.
15–16 años (adolescencia media): decisiones responsables e información práctica
Es fundamental que en esta etapa les des a tus hijos herramientas concretas para tomar decisiones responsables. Habla con claridad de:
Consentimiento y relaciones sexuales voluntarias y responsables.
Métodos anticonceptivos con mayor detalle: condón, anticonceptivos hormonales, DIU, su eficacia, cómo acceder a ellos y la importancia de combinar métodos (condón + otro método).
ITS: síntomas, pruebas, tratamiento y prevención, incluyendo vacunas como el VPH.
Salud sexual y reproductiva: cuándo acudir a un profesional y qué si hay una posible exposición.
Emociones en relaciones serias: celos, dependencia, rupturas y límites.
Derechos sexuales y reproductivos.
Riesgos legales y personales, incluido el abuso sexual o el sexting.
Prevención de violencia sexual y recursos de denuncia y apoyo.
17–19 años (adolescencia tardía/juventud): autonomía y planificación
En la adolescencia tardía y la juventud, el foco está en la autonomía y las decisiones informadas. Aquí la conversación debe hacerse teniendo en cuenta que ya están tomando decisiones propias, pero que no están solos. Habla sobre:
Consentimiento, placer mutuo, comunicación abierta y negociación en relaciones adultas.
Planificación familiar: opciones anticonceptivas completas y cómo elegir según cada caso.
Salud sexual integral: ITS, pruebas y tratamientos.
Aspectos legales y éticos: edad de consentimiento e implicaciones legales del intercambio de imágenes íntimas.
Sexo seguro y prevención de embarazos no planeados, incluyendo información sobre acceso legal y seguro a servicios cuando corresponda.
Salud mental relacionada con la sexualidad: impacto de relaciones, identidad y expectativas.
Preparación para la vida sexual adulta: chequeos regulares y comunicación con parejas y profesionales.
Dónde buscar ayuda confidencial.
Empezar la conversación sobre sexualidad puede ser incómodo, pero es algo esencial, por eso, tómate tu tiempo y empieza un paso a la vez. Acá lo más importante es que puedas abrir la puerta para que tus hijos sepan que están en un espacio seguro, honesto y confiable al que llegar, preguntar y hablar cuando lo necesiten.