“Si Colombia mantiene una buena tasa de crecimiento frente al mundo se vuelve un país atractivo para atraer capitales”.
La inflación llevó a la Reserva Federal de EE.UU. a aumentar tasas de interés, un hecho que repercutió en la depreciación del peso colombiano. ¡Conoce más!
En términos generales las principales monedas del mundo han visto este año una depreciación frente al dólar, que ha sido impulsada por el nerviosismo de los inversionistas en las diferentes economías, haciendo que la moneda norteamericana se fortalezca.
Parte de ese comportamiento se debe a las preocupaciones latentes de que Estados Unidos -la principal potencia del planeta- pueda entrar en recesión, y es que el pasado 28 de julio la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés) confirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) del país cayó 0,9 % en el segundo trimestre frente al primero de 2022. Este resultado implicó que se acumuló el segundo trimestre consecutivo de retroceso de la producción, lo que se considera como una señal de una recesión técnica.
Ante este contexto, quienes invierten suelen tomar dos decisiones: la primera, ser conservadores y mantenerse sin movimientos; y, la segunda, seguir mirando en las economías más desarrolladas la oportunidad de proteger sus recursos.
La Reserva Federal de Estados Unidos (FED), como una medida para mitigar la inflación y reducir el consumo, realizó a finales de julio el más reciente incremento de las tasas de interés en 75 puntos básicos, aumentando el rango objetivo a 2,25 % - 2,50 %, desde el rango 1,5 % a 1,75 % fijado en su reunión anterior.
Eso estimuló que las personas invirtieran en bonos de deuda del Tesoro de EE. UU., el activo refugio por excelencia, y que cada vez más inversionistas quisieran irse hacia ese destino, pues al ser la economía más grande del mundo, se convierte en el país más seguro en cumplimiento.
Hay que decir que para que EE. UU. entre en recesión se necesita una convergencia mayor de factores que simplemente la contracción de dos trimestres. Por ejemplo, tasas de desempleo subiendo, menos contratación y otros indicadores de producción debilitándose, etc. No obstante, el dólar se ha mantenido fuerte, una tendencia que suele causar la depreciación de las monedas que lo tienen como referencia.
“Cuando se efectúa una comparación del dólar en Colombia (USDCOP) versus el índice DXY (que mide el dólar norteamericano frente a seis monedas mundiales: euro, franco suizo, yen japonés, dólar canadiense, libra esterlina y corona sueca) podemos observar cómo el dólar en Colombia se ha ajustado al incremento del dólar a nivel mundial”, destacó Juan Fernando Peláez, experto de Valora Analitik.
Lo afirmado por el analista puede evidenciarse en el siguiente gráfico:
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El fortalecimiento del dólar a lo largo de este año ha impacto el comportamiento de las monedas de varias de las economías latinoamericanas, fuertemente influenciadas por esta referencia.
Según las cifras de Bloomberg, con corte al 5 de agosto de 2022, en lo que va de este año, estas son las monedas más devaluadas con respecto al dólar:
Peso argentino: es la primera en devaluación con una pérdida de valor de 22,7 %.
Peso chileno: es la segunda con una caída de 7,25 %.
Peso colombiano: cierra el top tres de monedas devaluadas frente al dólar con 6,16 %.
En contraste, el real brasileño es en la actualidad la moneda que más ha ganado valor frente al dólar, tras completar una apreciación de 7,89 %. El sol peruano (2,40 %) y el peso mexicano (0,59 %) también hacen parte de la lista de las que han salido mejor libradas en este contexto.
“De materializarse el regreso de Lula a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre próximo como lo vienen anticipando las encuestas, todas las grandes economías de la región estarían siendo dirigidas en el corto plazo por administraciones con una propuesta económica menos ortodoxa”, resaltaron los analistas macroeconómicos de la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia en un reciente informe denominado: “Análisis especial – La tasa de cambio de equilibrio”.
En la investigación se agrega que, dado lo anterior, el factor de incertidumbre política no es exclusivo de Colombia y solo explicaría una parte del mayor debilitamiento que sufrió el COP (peso colombiano) en las últimas semanas en comparación con monedas como las de México, Perú o Brasil.
La tasa de cambio en Colombia (USDCOP) se ha visto sometida a un contexto de volatilidad particularmente elevado por diferentes factores que llevaron a que “la Tasa Representativa del Mercado (TRM) marcara nuevos máximos históricos consecutivamente desde el 4 de julio, superando la referencia de $4.154 registrada el 20 de marzo de 2020 y dejando un nuevo máximo de $4.627 el pasado 13 de julio”, como se lee en el citado informe de Bancolombia.
Las cifras fueron el resultado de la combinación del contexto internacional compuesto por el nerviosismo de la guerra en Ucrania, el consecuente incremento de los precios de las materias primas, la afectación del crecimiento económico de China por la persistencia de la política cero-covid y un contexto inflacionario que detonó en la reacción de la mayoría de los bancos centrales del mundo.
Sumado a lo anterior, y considerada como la razón principal del alza de dólar en el país, el equipo investigativo del Banco describe que Chile y Colombia son, entre las principales economías de América Latina, las que tuvieron el mayor déficit de cuenta corriente en 2021, un punto que se estima que persistiría en el 2022.
“Esta característica hace más sensibles a estos países por su dependencia de los flujos financieros para mantener un relativo equilibrio en el comportamiento de sus mercados cambiarios y que, cuando estos se ven perturbados, sus monedas sean las que reaccionan en mayor medida”, explicó la entidad bancaria.
Por su parte, el experto de Valora Analitik, Juan Fernando Peláez, comentó que “comparando el USDCOP, USDCLP, USDBRL (dólar en Colombia, Chile y Brasil, respectivamente) con el DXY (cifras al 8 de agosto), se evidenció que en Colombia y Chile se ha generado una mayor devaluación que la que ha ocurrido en el par de Brasil”. (Lee el siguiente gráfico).
También es importante hacer mención a las elecciones presidenciales de Colombia que en junio dejaron como vencedor al actual presidente, Gustavo Petro, y que durante los primeros días, antes de la elección del gabinete, causaron fluctuaciones en la tasa de cambio.
Es importante enfatizar en que, si bien es este factor tiene un impacto relevante, no es considerado por los expertos como el elemento que esté teniendo el efecto más importante en las últimas semanas. Sin embargo, hay quienes destacan que sí será relevante analizar la política económica durante los próximos años. “Es necesario despejar las incertidumbres para poder hacer estimaciones y eso solo pasará después de revisar el proyecto de reforma tributaria presentado y cuando veamos cómo se desenvuelve el Congreso”, manifestó Guillermo Suárez, analista financiero.
Para Alejandro Escobar, gerente del portal informativo Sectorial.co, la depreciación del peso colombiano frente al dólar es bastante marcada, más aún si se hace un balance de los últimos 13 años. “En el 2011 nosotros estábamos en una tasa de cambio en alrededor de $2.000 y ya vamos en $4.300 o $4.400, lo que muestra una depreciación en ese tiempo de más o menos 120 %, anualmente del 9 %”.
“Si Colombia mantiene una buena tasa de crecimiento frente al mundo se vuelve un país atractivo para atraer capitales”.
Sin embargo, y pese a la incertidumbre por el contexto internacional y el tema inflacionario, comenta que la tasa de crecimiento del país sigue siendo muy buena.
“Las calificadoras internacionales han analizado ese como el punto para revisar el ajuste de nuestra calificación favorablemente. Es decir, mantener la tasa de crecimiento, que haya un ajuste fiscal importante y que el nuevo gobierno sea amigable con la inversión haría posible la entrada de unos flujos interesantes que hagan que esa tasa de cambio pueda descender”, manifestó.
Dada la perspectiva local e internacional, la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia estima una tasa de cambio entre $4.200 y $4.300 durante la mayor parte del segundo semestre de 2022 y 2023.
Sin embargo, todo dependerá del desempeño de los siguientes factores:
Las condiciones financieras prevalentes.
El déficit externo.
Los precios previstos del petróleo.
El déficit fiscal.
El nivel de deuda pública.
La posición neta de inversión internacional de Colombia.
Fuentes:
“Análisis especial – La tasa de cambio de equilibrio”, Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado, 19 de julio de 2022.
“Análisis: Reunión del FOMC, junio de 2022”, Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado, 19 de julio de 2022, 15 de junio de 2022.
“Actualización de proyecciones económicas para Colombia”,Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado, 19 de julio de 2022, julio de 2022
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