“La economía colombiana viene afianzando su senda de recuperación. Sobre esta base, revisamos nuestra previsión y esperamos expansiones de 1,8 % este año y de 2,6 % para 2025.”
La economía colombiana viene en una senda de recuperación, lo que permite pensar en un 2025 más dinámico y estable. Sin embargo, el panorama de mediano plazo aún tiene desafíos significativos.
Este contenido fue realizado por varios integrantes de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado:
Laura Clavijo Muñoz, directora
Santiago Espitia Pinzón, gerente macroeconómico
Nicolás Pineda Bernal, gerente sectorial infraestructura, construcción, inmobiliario, recursos naturales y energía.
Paolo Betancur Montoya, gerente sectorial comercio y hotelería y turismo.
Andrea Atuesta Meza, gerente sectorial financiero, gobierno, salud y educación.
Jhon Fredy Escobar Posada, gerente sectorial agroindustria e insumos.
Analistas, equipo Investigaciones Económicas e Investigaciones Sectoriales
¿Qué significa tener visión 20/25? Todos recordamos aquella prueba de tabla optométrica que busca evaluar la agudeza visual a cierta distancia. Una visión 20/25 es aquella que reconoce la capacidad de ver a 20 pies de distancia lo que otros pueden ver a 25 pies. En otras palabras, se trata de una visión ligeramente por debajo del promedio, con cierto grado de opacidad, pero con capacidad de enfoque. Así es nuestra visión para la economía colombiana en 2025: bastante más clara, pero no perfecta.
Precisamente, la economía colombiana viene afianzando su senda de recuperación, luego de un primer semestre de 2024 con crecimiento por encima de lo anticipado. Sobre esta base, revisamos nuestra previsión y esperamos expansiones de 1,8 % este año y de 2,6 % para 2025. Sin embargo, dicha recuperación es dispareja en lo sectorial (crece desde el impulso público, mientras que el sector privado permanece estancado), y poco consistente en lo fundamental (inversión y productividad).
“La economía colombiana viene afianzando su senda de recuperación. Sobre esta base, revisamos nuestra previsión y esperamos expansiones de 1,8 % este año y de 2,6 % para 2025.”
La economía global ha entrado en lo que se estima, sería la etapa final del gran ajuste macroeconómico que significó la pospandemia. La abrupta pausa en la producción global, los consecuentes choques de oferta, la reactivación exuberante de la demanda, la escalada de precios y los necesarios ajustes a los tipos de interés, han significado unos años de importantes altibajos y desafiante volatilidad.
Hoy, en muchas latitudes del planeta, la inflación se encuentra más cerca de su meta que del pico inflacionario. Las tasas de interés globales transitan ordenadamente cuesta abajo y más del 70 % de los bancos centrales que cuentan con esquemas de inflación objetivo han iniciado su ciclo de flexibilización monetaria durante 2023 – 2024.
Incluso, la Reserva Federal se ha sumado a esta tendencia con el muy anticipado ciclo de recorte de tasas que se inauguró en septiembre. En América Latina, un gran número de bancos centrales le madrugaron al ciclo alcista de tasas cuando la inflación comenzaba a desbordarse, logrando flexibilizar su postura monetaria más temprano que las principales economías desarrolladas.
Consecuentemente, las economías de la región registran importantes logros en su proceso de desinflación y evidencian una paulatina recuperación de su demanda. Países como Brasil, Chile y Perú, acumulan importantes reducciones de su tasa de política monetaria, favoreciendo las expectativas de crecimiento para 2024: en promedio alrededor del 2,5 % anual.
Colombia no se queda atrás en la curva, al traer la inflación desde su pico de 13 % en marzo de 2023 hacia el 6 % en agosto pasado; con todo y las presiones evidenciadas en los precios de regulados, servicios, arriendos y otros rubros indexados. Para final del año anticipamos que la inflación se ubique alrededor del 5,7 % y que la reducción de tasas a nivel internacional le permita al Emisor acelerar el paso de recortes de su tasa de intervención hacia 8,75 %, y 6 % en 2025.
Las condiciones financieras más favorables en el entorno global definitivamente hacen que la perspectiva para 2025 sea mucho más clara, pero dista de ser visión 20/20. Los efectos de mantener las tasas de interés en niveles aún restrictivos, incluso en un escenario de aterrizaje suave, continuará mermando la demanda global, prolongando la desaceleración en Europa, EE. UU. y sus socios comerciales.
A ello se suman las existentes tensiones geopolíticas, fragmentación comercial y nuevo orden económico que deja de gravitar entorno a China, como lo venía haciendo desde hace más de cuatro décadas. En consecuencia, el panorama de crecimiento de mediano plazo es aún borroso y sujeto a desafíos.
A estos desafíos globales, se suman retos en el ámbito local y disparidad en el crecimiento sectorial. Sectores líderes en actividad económica, como el agro en 2024 (creciendo al 8 % anual a junio), enfrenta desafíos climáticos, creciente pesimismo por caída en precios e inseguridad en el campo.
También ha sido remarcable el impulso que ha significado el sector público en la actividad económica en Colombia durante 2024 y cómo el empleo público ha ayudado a mitigar el esperado deterioro en el mercado laboral. No obstante, las presiones en el frente fiscal y los recortes anunciados en el presupuesto estatal ponen de manifiesto la imposibilidad de mantener dicha dinámica de expansión.
En efecto, 2024 ha probado ser un año cargado de desafíos para las finanzas públicas en Colombia; la significativa caída en el recaudo tributario condujo a la necesidad de sincerar las cuentas del fisco, recortando presupuesto, pero también explorando otras fuentes de financiamiento.
De cara a 2025, los recientes proyectos de la Ley del Presupuesto General de la Nación y el de la de Financiamiento vienen transitando con incertidumbre en la agenda nacional. En todo caso, las necesidades de recortes son evidentes y dada la baja flexibilidad que tienen algunos rubros del gasto, parece más factible que la inversión pública se vea limitada.
Para 2025, será clave que los demás sectores productivos e intensivos en mano de obra –como la construcción, manufactura y comercio– se sumen a la reactivación económica. Mejores condiciones financieras apuntan a que así será, pero la estimación es que regresar a niveles de crecimiento potencial requerirá esfuerzos en múltiples frentes: recomposición del crédito, recuperación de la confianza y mayor seguridad.
La baja dinámica de la inversión, especialmente si se compara con otros países de la región, se postula como el punto ciego más relevante para el crecimiento sostenido en el mediano plazo.
En 2025, la economía global experimentaría una ligera desaceleración económica ante la ralentización prevista para las dos principales economías del mundo: Estados Unidos y China. A su vez, la corrección de la inflación favorecerá la continuación del ciclo de flexibilización monetaria en las economías avanzadas, mientras los países emergentes enfrentarían desafíos relacionados con la fortaleza del dólar y la volatilidad que esto imprime sobre los flujos de capital.
La economía colombiana continuará transitando una senda de paulatina convergencia al nivel de mediano plazo de las diferentes variables: el crecimiento del PIB se seguirá fortaleciendo de la mano del impacto positivo de los recortes de tasas de interés local e internacionales en la actividad del sector privado, que a su vez sería posible ante la mayor moderación de la inflación, pero llevará a que se incremente ligeramente el déficit externo y se debilite el mercado laboral.
¿Cuáles son las principales variables macroeconómicas proyectadas para los próximos años? A continuación, te compartimos un resumen de las perspectivas a mediano plazo (2028):
¿Cuáles son las perspectivas de nuestros expertos para 2025? ¿Qué esperar en temas de crecimiento económico, mercado laboral, finanzas públicas, balanza comercial, balanza de pagos, tasa de cambio, inflación y tasa de política monetaria, entre otras? ¿Qué les espera a los diferentes sectores económicos?
Descúbrelo en nuestra “Guía Bancolombia 2025”.
Fuentes:
Informe: “Guía Bancolombia 2025 – Visión 20/25: más clara, pero no perfecta”. Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercados, Grupo Bancolombia.
Agroindustria, construcción, energía y comercio serán algunos de los sectores que tendrán grandes desafíos en 2025. Conoce las perspectivas de nuestros expertos y los retos de los sectores productivos en Colombia. Lee más aquí.
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